jueves, 6 de diciembre de 2012

Re-pensando la practica


Abordar la práctica fue ÚNICO. Rescato a los estudiantes de 2°A del L. Lucero que llegaron a lo más profundo de mi persona, su hospitalidad, su compromiso, las constantes muestras de cariño e interés por lo que uno les proponía, todo, todooo, fue absolutamente hermoso. Las siete clases me generaron aprendizajes y fue muy gratificante escuchar las devoluciones de mi pareja pedagógica para afinar cuestiones, modos, etc.   

Aulico-fundamentacion/planificacion


El áulico, la fundamentación y la planificación me resultaron trabajos complejos pero con alto grado de aprendizaje, tal vez no pueda decirlo con palabras o recurrir a aprendizajes concretos, más bien es la totalidad de los mismos lo que implicaron y pusieron en marcha conceptos, experiencia, recuerdos y un sin números de estados emocionales.  

entre la AUTORIDAD y el PODER


En general todos los talleres y seminarios me parecieron importantes y muy necesarios, algunos me gustaron más por el hecho de que me movilizaron o trataron cosas que me interesan, y otros un poco menos justamente por mi falta de interés hacia la temática de los mismos.
El taller de autoridad representó un fuerte e importante aprendizaje, no sólo el contenido sino el modo en que fue abordado. La diferenciación entre poder y autoridad me resultó interesante y hasta le dio cierto giro a concepciones o ideas que boyaban en mi cabeza respecto del estas dos palabras con tanto significado. Fue concreto en cuanto al rol que ocupan tanto docentes como estudiantes en estas relaciones de fuerza, aparte nos invito a participar a partir de unas preguntas y luego genero el debate, todo con respeto y en un clima gratificante.
Verme ante un aula no me lleva a una sola imagen sino, por el contrario, a miles y entre tantas, muchas muy contradictorias entre sí. Creo que las imágenes que me permito proyectar aun están muy cargadas de lo fantasioso y ambicioso que nace de uno mismo, pero el paso por la práctica y sobretodo las observaciones a mis compañeros/as me hicieron ver que cada aula es un mundo diferente y que requiere de la constante creatividad, motivación, resiliencia, flexibilidad y mucha paciencia, entre muchas cosas más,  por parte del docente.    

Radioteatrooo


Cartas a un joven profesor fue un libro que me resulto de fácil lectura, ya que entre sus líneas se encuentra poesía y es evidente el compromiso que el autor tiene con la educación y la profesión docente en particular.
El capítulo que nos toco al grupo hablaba en particular de la exigencia las mutuas relaciones e implicancias que esta despliega ya sea para con la calidad, para la perfección en la tarea docente, la autenticidad y cómo hacer esto sin motivación… ó generarla para con uno mismo y para con los otros de iguales maneras.
La actividad que más me llamo la atención fueron los títeres, la verdad que las chicas se pasaron. Pudieron captar la atención de todos/as, fueron claras, divertidas, coherentes, conceptuales, etc. realmente demostraron que se puede hacer algo muy bueno cuando hay ganas y predisposición.
Realizar la radioteatro me resulto muy divertido y a la vez novedoso ya que jamás había realizado una actividad de este tipo. La verdad que al principio nos costó elegir una situación concreta para ser lo más claro a la hora de exponer el capítulo, y no saber de qué se trataba el mismo a la hora de elegir el recurso para exponer me resultó desafiante. 

Cartas a un joven profesor de P. Meirieu


En este libro, Philippe Meirieu se dirige sobre todo a los jóvenes profesores o futuros profesores y también a todos aquellos que se preocupan por el futuro de la escuela y que sienten el deseo de transmitir.
El autor manifiesta a través de 7 capítulos, una sucesión de vivencias personales como profesor y haciendo uso de su experiencia laboral nos muestra toda una serie de valores y puntos de vista que nos ayudan a comprender y realizar mejor el trabajo docente, incluso nos permite buscar la razón o el por qué de nuestra elección profesional, ya que muchas veces la llevamos dentro pero no sabemos manifestar lo que nos hizo escoger este camino.
Además, nos brinda  algunas recomendaciones para alcanzar el éxito en esta profesión, a pesar de la complejidad en el día a día de la escuela. También intenta reconfortarnos asegurando que los docentes estamos plenamente capacitados para ejercer esta transmisión del saber y, al mismo tiempo, asumir la dimensión política de este trabajo, para que los alumnos aprendan a valerse por sí mismos y se asocien para buscar la verdad y construir el bien común.
Éste, es uno de esos libros para tener siempre "a mano". Un material de reflexión al que podemos recurrir una y otra vez, y que además no tiene desperdicios.  

De todas las presentaciones de los capítulos, la que más me gustó fue la del audiovisual de los títeres. Hubo claridad conceptual y se evidenció un gran esfuerzo de producción y edición. Además, no faltaron las risas de todos nosotros, los espectadores. 

En cuanto a la presentación del capítulo que le tocó a mi grupo, puedo decir que me divertí muchísimo con el soporte elegido y me fascinó el contenido a transmitir. Puso en el "tapete" un par de preguntas movilizadoras para empezar a pensarme como docente.

Cada presentación tuvo su consecuente devolución y mi memoria la registra como la primer instancia de co-evaluación. En síntesis, el trabajo con este libro fue muy original al tener libertad de elegir el soporte de presentación y como aprendizaje de esta experiencia me llevo muchos interrogantes sobre la tarea docente.















Exposición Cartas a un joven profesor - P. Meirieu

Al grupo le tocó exponer el capítulo V del libro: "En el centro de nuestra profesión: la exigencia"

Elegimos presentarlo a través del radio-teatro. Aquí les mostramos el guión y el momento previo a la puesta en escena!




GUIÓN DE RADIOTEATRO
PRAXIS IV

Locutora: Buenas tardes, hoy nos volvemos a encontrar  en la 108.3 con una nueva emisión del “Rincón Educativo”. Hoy en nuestro tradicional espacio de radio teatro presentamos un nuevo capítulo que se titula: En el centro de nuestra profesión: la exigencia.
Quiero agradecer, a  los que nos escriben a nuestro mail desde todos los puntos del país, y nos felicitan por  las  historias que todas las tardes compartimos con uds.
El capítulo de hoy, nos cuenta la historia de tres profesores que a partir de un problema concreto, debaten las posibles alternativas de solución. La escena trascurre en la sala de profesores de la Escuela N° 10 René Favaloro donde entra el profesor Armando, ofuscado y gritando:

Profesor Armando: ¡Yo no voy a hacer el trabajo que me pidió el director! Se cree que porque soy profesor de biología, la tarea me corresponde solamente a mí. Menos, para representar a toda la escuela, y encima con el grupo desastroso que tengo.

Profesora Marta: Pero Armando, tranquilizate!! Mirale el lado positivo, es una buena oportunidad para abordar la hermosa tarea de un trabajo grupal. Además, pensá que son jóvenes que tienen gran potencial creativo y una vitalidad envidiable. Me encantaría volver a tener esa edad!!

Profesor Armando: ¿Dónde está lo positivo? Si cuando les conté a los chicos, me dijeron que no van a realizar ningún trabajo que les demande horas fuera de clase. Aparte, es un tema que no los implica, no les interesa, tienen la cabeza puesta en otra cosa.

Profesora Silvia: Pero… ¿cuál es el tema del proyecto?

Profesor Armando: El tema Silvia, es el impacto de la contaminación sonora en nuestra comunidad. Imaginate, una paradoja! pedirles a los chicos que bajen el volumen.

Profesora Marta: Es un tema bellísimo… ¿por qué tiene que ser fuera del horario de clase si podés utilizar tus horas?

Profesor Armando: No Marta, mis horas y mi materia son una cuestión importante, no para perder el tiempo en un proyectito de ese tipo. Si tengo que hacer ese trabajo para presentar ante la comunidad, no llego a cumplir con el programa.

Profesora Silvia: Armando, me parece que no debes abordar esta tarea como un castigo y con miedo a las consecuencias, te noto desmotivado y creo que si vos no logras darle sentido a la tarea no se lo vas a poder transmitir a los chicos.
Nuestra función como docentes de jóvenes, consiste en acompañar su evolución, para que poco a poco hallen placer en el trabajo asumido. No se trata de erradicar el principio de placer y de sustituirlo por trabajo forzado. Creo Armando, que un profesor debe conjugar al mismo tiempo la motivación y el trabajo, sin que uno anteceda al otro. Yo entiendo que esta actividad te presenta resistencia, que no es fácil, pero con esfuerzo y compromiso podes obtener logros inimaginables.

Locutora: Mientras Silvia daba su punto de vista sobre el conflicto, Armando, con el ceño fruncido, movía su cabeza no muy de acuerdo con la postura de la profesora. Entonces, Marta agregó…

Profesora Marta: Pero Armando… escuchala a Silvia. Ella, además de tener manejo en dinámicas de grupo, en trabajar a partir del interés de los chicos, también tiene mucha experiencia en la formación de docentes.

Profesora Silvia: Gracias Marta por lo que decís. Además Armando, cualquier actividad humana lleva en sí toda nuestra inteligencia, jamás puede haber un objeto de trabajo que merezca, de entrada, nuestro desprecio. Animate a llevarlo a cabo, las satisfacciones suelen ser gratificantes.

Profesora Marta: Aparte, cuando los chicos vean el trabajo terminado se van a sentir orgullosos de ellos mismos!!

Locutora: Armando escuchaba atentamente las voces de sus colegas y ponía el mayor esfuerzo por encontrarle el lado positivo a la situación en medio de tanto caos. Entonces, se animó a decir:

Profesor Armando: Bueno, ¿podrían ayudarme a buscar una solución? Porque yo soy científico, y a mí este tipo de tareas me cuesta…

Profesora Marta: No te hagas drama, nosotras te vamos a ayudar en todo lo que podamos. ¡Vos tranquilo!

Profesora Silvia: Armando, el primer paso para abordar el proyecto es que investigues qué es lo que verdaderamente les interesa a los chicos, qué los motiva en verdad. Yo, con mis años de experiencia, aprendí que la calidad de la exigencia no es un juicio subjetivo, sino lo que cada cosa por sí misma consigue expresar. La exigencia lo trasciende todo, por lo tanto, hay que ser exigente con uno mismo y con los alumnos también. Ya sea abordando las tareas más extraordinarias, tanto como las tediosas y cotidianas.  No digo que todo vale, digo que la exigencia de calidad es la que distingue lo que vale. Y Armando… lo que vale justamente es que nuestro oficio docente, nos obliga a enseñar.

Locutora: Ésta, como tantas otras conversaciones, se dan a diario en muchas salas de profesores. No obstante a su informalidad, poseen una riqueza inconmensurable debido a la complejidad que la práctica docente conlleva y a las distintas posturas que se toman al interior de ella.

Querida audiencia, hemos llegado al final del programa. Nos volvemos a encontrar la próxima semana, a la misma hora y por esta misma sintonía.
Besitos Cariñosos. 












sábado, 1 de diciembre de 2012

Panel de Aprendizaje


La mayoría de los autores trabajados en este panel, eran conocidos por este grupo.
A Pichón Rivière lo conocimos en 1º año, en el Taller: “Los sujetos de la educación en sus prácticas de aprendizaje” con la profe Cloty. En este espacio, se desarrolló con profundidad este autor y lo pudimos retomar en la Praxis I.
En el caso de Piaget, abordamos su teoría en Psicología del Desarrollo y a partir de la exposición del grupo de Lucho lo resignificamos.
Las teorías de Ausubel, Vygotsky y Gardner las estudiamos en Psicología del Aprendizaje.
Con respecto a los últimos autores, Salomón y Perkins, en el trayecto de la carrera no los habíamos conocido y el panel fue la primera oportunidad para acercarnos a ellos.
Esta actividad fue una instancia de co-evaluación muy rica para los diferentes grupos en la que elaboramos conjuntamente los criterios de evaluación y los aportes que recibimos todos los grupos fueron constructivos, permitiéndonos reflexionar ante la situación que implica exponer sobre un determinado tema.

Al grupo le tocó exponer Gardner desde un lugar distinto al que conocíamos, lo que posibilitó ampliar nuestro conocimiento sobre su postura teórica.
Howard Gardner fue un psicólogo investigador de la Universidad de Harvard, conocido en el ámbito científico por sus investigaciones en análisis de las capacidades cognitivas y por haber formulado la Teoría de las Inteligencias Múltiples, la que lo hizo acreedor del premio Príncipe de Asturias en 2011.
Nació en Scranton, Pensilvania en 1943. Es codirector del Proyecto Zero en la Escuela Superior de Educación de Harvard, donde además se desempeña como profesor de educación y de psicología, y también profesor de Neurología en la Facultad de Medicina de la Universidad de Boston.
En 1983 presentó su teoría en el libro Frames of Mind: The Theory of Multiple Intelligences y, en 1990, fue el primer estadounidense que recibió el Premio Grawemeyer de la Universidad de Lousville. En él, critica la idea de la existencia de una sola inteligencia, a través de las pruebas psicométricas.

En un primer momento, el texto que se nos destinó tenía una especificidad propia para Nivel Inicial, lo cual nos impidió realizar una lectura comprensiva. Al no contar con las herramientas necesarias para transmitirles a nuestros compañeros, pedimos a la cátedra cambiar el texto. El nuevo, era otro capítulo del mismo libro que abordaba la comprensión auténtica.
El capítulo comienza con un gran interrogante: ¿Por qué los estudiantes no dominan aquello que debieran haber aprendido? Gardner es de la idea que muchos de los estamos comprometidos con la educación, no hemos apreciado la resistencia que ofrecen las concepciones, los estereotipos y los guiones iniciales que los estudiantes ponen en su aprendizaje escolar ni tampoco la dificultad que hay para remodelarlos o erradicarlos. No hemos conseguido comprender que en casi todo estudiante hay una mentalidad de cinco años no escolarizada que lucha por latir y expresarse. Tampoco nos hemos dado cuenta del desafío que supone transmitir nuevas materias de modo que sus implicaciones sean percibidas por niños que durante mucho tiempo han conceptualizado materias de este tipo de modo fundamentalmente diferente y profundamente inalterable.
En las escuelas, incluyendo a las buenas escuelas de todo el mundo, hemos llegado a aceptar ciertos resultados como señales de conocimiento o comprensión. Si contestan de un cierto modo las preguntas planteadas en una prueba en las que las respuestas son de múltiple elección o si resuelven un conjunto de problemas de una manera especificada, les será acreditado su conocimiento. Nadie plantea nunca la pregunta “¿pero realmente lo comprende?”, porque ello infringiría un acuerdo no escrito: este particular contexto de instrucción aceptará una determinada clase de resultados como adecuados.
La distancia que media entre afirmar que la comprensión alcanzada es apta y la comprensión auténtica sigue siendo muy grande, sólo se repara en ella a veces, e incluso entonces lo que se debe hacer con ella dista mucho de estar claro. Pensar en el experto disciplinar o especialista, no permite considerar un nuevo individuo de cualquier edad que ha dominado los conceptos y habilidades de una disciplina o ámbito y puede aplicar ese saber de un modo apropiado a nuevas situaciones. Entre las filas de los expertos disciplinares se encuentran los estudiantes que son capaces de utilizar el saber de las clases de física o de historia para aclarar nuevos fenómenos. Su saber no se limita al marco habitual del libro de texto y del examen, y cumplen con los requisitos necesarios para entrar a formar parte de los que realmente comprenden.